Un día de juego que no olvidarán
Niños de los hogares que acompañamos vivieron una jornada de juegos, risas y aventuras junto a voluntarios y familias.

Para muchos de los niños que acompañamos, un día en un parque de diversiones es algo que nunca habían vivido. Por eso organizamos salidas recreativas donde el único plan es jugar, reír y sentirse acompañados.
Muros de escalada, piscinas de pelotas, simuladores y juegos de mesa se convirtieron en el escenario perfecto para crear recuerdos. Cada niño tuvo a su lado a un voluntario que lo cuidó y celebró cada logro.
Jugar también es sanar: en el juego los niños vuelven a confiar.
El poder de acompañar
Estas jornadas son posibles gracias a voluntarios, padrinos y aliados que creen que la alegría también es una necesidad. Si quieres sumarte a la próxima salida, revisa nuestro calendario de actividades.



